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domingo, 7 de julio de 2013

Espacio de Crítica.



-Crítica Teatral.-



Vista: 20-Junio-2013.- Sala Marechal- Teatro Municipal 1° de Mayo.

-Un Dios dividido.-

“Me preguntaron si estaría dispuesto a morir por mi Dios. Y no supe que contestar. Me dio vergüenza decir que no, aunque tampoco soportaría el martirio. Entonces decidí callar. Como todo cobarde me propuse huir. Y cuanto menos lo esperé me encontré atrapado en la quietud de un páramo que no supe distinguir en que plano de la existencia sucedía. ¿Estaba todo en mi cabeza? ¿Estaba en algún lugar terrestre? Todas esas imágenes viniendo hacia mí. Todas esas personas retumbando en mi oído. Y mi Dios anhelante, pidiéndome que lo invoque. Entonces se me posee el cuerpo. Él se me sale por los poros.  Lo retengo. Lo grito a voces. Lo suprimo. Soy todo suyo. No me muevo para que se vaya rápido. Y ese Dios que me habita hasta la  fibra más íntima me pregunta << ¿serías capaz de morir por mí?>> Instintivamente le digo que sí. Acto seguido muero. Soy un hombre quieto. Él me revive. Vuelvo a ese no lugar del que nunca me moví.”

La metáfora de la muerte como ese “no lugar”, “no tiempo”, “no existencia”  al que todo ser humano llega pero que paradójicamente nadie conoce, y en el que todos los mundos pueden existir a la vez (como en los sueños) se convierte en el resorte principal que actúa constantemente en todos los niveles de la obra, desde el texto dramático hasta la puesta en escena.
La espacialidad como dispositivo fundamental sobre el que se piensan los lenguajes escénicos (luces, sonido, escenografía, vestuario) y el trabajo actoral, es tratado estéticamente a partir de líneas de fuga, de fuerza y perspectiva, cual lienzo que es ideado con detenimiento en cuanto a cada uno de los objetos que se desea disponer en su composición, dándoles así una potencialidad e imaginando todas las combinaciones posibles entre ellos, buscando siempre la más eficaz.
Dicho de otra forma, se piensan todos los recursos escénicos en función de generar la mayor cantidad de combinaciones  de movimientos posibles que determinan el avance textual, situacional, relacional de los personajes. El resultado es una obra que deviene en diversos relatos con una consecución lineal pero que suceden  en varios planos al mismo tiempo.
Un ejemplo de esto sería: Luces quemando la escena en un blanco acético. Los estertores de las turbinas de un avión llegan graves de alguna parte del espacio. Superpoblación. Comienzan moviéndose, cada quien a su tiempo y su dinámica; reconocen así la espacialidad. De a dos, tres, seis, ocho, todos. Descubren todos los planos de acción posibles. Uno se mueve con determinada cadencia, dos se acopla, lo sigue  tres y otro y otro y otro y otro y otro más. Protagonista avanza a público mientras los demás siguen recorriendo el espacio y él comienza a describir su locación, profesión, incertidumbres y anhelos. Cambio de luces.
Esta multiplicidad de planos permite la presencia de todos los actores en el espacio, ocupando el lugar de protagonismo aquellos que hablan, quedando en “modo de espera” (marcando que están “fuera de escena”) los que están alrededor, en silencio.
Lo mismo sucede con los objetos que se introducen en la escena. Hay una ironización en cuanto al estado de quietud, de aparente reposo que tiene lo inanimado. Eso enuncia por oposición a su contrario. De lo que habla “Hombre quieto” no es más que del permanente movimiento y cambio de la vida.

-Eros y Tánatos.-
Todo sujeto es dual. Su mundo entero se construye de ello. Dirá la psicología entonces que hay dentro de él dos pulsiones en constante puja, apareciendo así las patologías cuando una se sobrepone a la otra. La psiquis entonces no es más que un equilibrio dinámico pero a la vez frágil entre Eros, la vida, y Tánatos, la muerte.
Es esta lógica psicologista de un hombre en constante crisis la que se convierte en el motor principal del texto y que describe al personaje protagonista como alguien que vive en un mundo donde esta lucha entre dos por conseguir un punto medio se exacerba tanto que no está sino en constante movimiento, de un lugar al otro dentro de lo que parece ser un espacio físico que refleja su psiquis, su universo interno. Es decir, se mueve entre dos planos dramáticos paralelos: en uno estaría la realidad, en el otro sus imaginaciones sobre lo real.
Los demás personajes que intervienen están dentro de este universo dividido, haciendo difícil determinar su procedencia. ¿Son imaginados por el protagonista o tienen existencia propia? Lo cierto es que se relacionan, interactúan, se mezclan, conspiran, como si por momentos todos fueran uno.
El trabajo actoral se basa entonces en generar coreográficamente esa percepción de conjunto o elementos independientes unos de otros, según la situación, a la vez que caracterizan distintos aspectos de los personajes a través de sus corporalidades. Como es el caso del protagonista, que con inflexiones en la voz y el uso de “ademanes” o no, se muestra como un escritor en busca de su obra maestra o como un hombre simple en un lugar cualquiera.
Son estos dos, cuerpo y texto, los relatos mediante los que el espectador irá leyendo los sentidos de la obra, aunque cabe destacar  el gran trabajo realizado en el lenguaje lumínico y de vestuario que, además de intervenir directamente en la efectividad de la puesta, tienen un valor estético por sí mismos.
Dios es el centro, equlibrio y medio por el que todo hombre se rige, llámese Dios bíblico o Dios teatro. Para trascender a la vida es necesario morir en sacrificio de santidad. Ciertamente el protagonista morirá varias veces en escena y esto no hace más que resaltar la existencia en sus diversos estados. Lo puramente erótico; el sexo. La fe como necesidad; el mito. Lo afectivo; el/ los otro/s.
Así, esta pintura de “un hombre atribulado” se convierte en una poética de la vida en tanto estado de transitoriedad permanente donde el protagonista confesará “creo haber comprendido todo en mi estado de quietud” y el espectador se quedará con la sensación de haberlo acompañado como testigo en ese camino que inicia una y otra vez en busca de su Dios dividido.

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